DESCANSO Y SUEÑO
EL
DESCANSO Y SUEÑO SON BÁSICAS PARA LA CALIDAD DE VIDA Y ESENCIALES PARA LA SALUD, SIN SUEÑO Y DESCANSO LA
CAPACIDAD DE CONCENTRACIÓN Y LA REALIZACIÓN DE ACTIVIDADES COTIDIANAS
DISMINUYEN.
SUEÑO

DESCANSO
El
descanso es un estado de actividad mental y física reducido, que hace que el
sujeto se sienta fresco, rejuvenecido y preparado para continuar con las
actividades cotidianas.
El
descanso no es simplemente inactividad,
requiere tranquilidad, relajación sin estrés emocional y liberación de
la ansiedad. La persona que descansa se encuentra mentalmente relajada, libre
de ansiedad y físicamente calmada.
FACTORES FISIOLÓGICOS QUE ALTERAN EL SUEÑO
Edad (lactante,
escolar, adolescente, adulto)
Nutrición
Estado
de salud
FACTORES PSICOLÓGICOS
Ansiedad
Depresión
Estrés
FACTORES SOCIO
CULTURALES
Entorno
(ventilación, iluminación, confort, presencia de luz, ruido)
Los
problemas más frecuentes que aparecen cuando esta necesidad no está cubierta
son:
Insomnio: Dificultad de dormirse o de permanecer
dormido. Los individuos, sea cual sea su edad, pueden de vez en cuando tener
dificultad para conciliar el sueño o dormir. Este insomnio puede estar
provocado por la ansiedad, por una enfermedad o un entorno inadecuado.
Hipersomnia: Horas excesivas de sueño. Algunos individuos
pueden tener una necesidad mayor de horas de sueño durante la noche así como
brotes de sueño durante el día, este sueño excesivo es empleado a veces como
mecanismo de defensa para escapar a las frustraciones de la vida y de la
ansiedad. También pueden provocarlo
desequilibrios endocrinos.
Incomodidad:
Como
resultado de un estímulo físico o psicológico como el miedo, la ansiedad el
dolor o el entorno nuevo.
Fatiga: Es una sensación de pesar acompañada de un
gran cansancio. La fatiga es difícil de precisar y se acompaña de alteraciones
poco palpables.
ASPECTOS
A VALORAR PARA LA IDENTIFICAR ALTERACIONES EN LA NECESIDAD DE DESCANSO Y SUEÑO
Los
puntos de referencia para observar la satisfacción de esta necesidad son:
Nivel
de ansiedad/ estrés, concentración y atención disminuidos, temblor de manos,
confusión, falta de energía, fatiga, dolor, inquietud, cefaleas, respuesta disminuida a estímulos .
Sueño
interrumpido.
Quejas
verbales de no sentirse bien descansado.
Cambios
en la conducta y en el desempeño de las funciones (irritabilidad creciente,
agitación, desorientación, letargo apatía)
Signos
físicos: Fatiga, falta de energía, ansiedad, irritabilidad, ojeras, bostezos frecuentes, cambios en la postura.
Alteraciones
en el hábito y/o en los patrones de sueño relacionadas con una pérdida
potencial.
Informes
verbales u observación de signos indicadores de dolor experimentado durante más
de seis meses.
Condiciones
del entorno que impiden la satisfacción de esta necesidad (sonido, luz, temperatura, ropa adecuada)